Prueba a verte a ti mismo
con ojos nuevos,
luego
a las personas más cercanas,
luego
la naturaleza
y, así,
estarás más cerca
de poder ver
a Dios.
Los Evangelistas nos hablaron de un Jesús que usaba las parábolas para explicarnos la realidad del Reino de Dios. Espero que estos cuentos os puedan conducir al mismo destino.