Hay una cosa dentro de nosotros
que es preciosa.
Una perla preciosa.
Un tesoro.
El Reino de Dios
está dentro de nosotros.
¡Si al menos descubriésemos eso!
Los Evangelistas nos hablaron de un Jesús que usaba las parábolas para explicarnos la realidad del Reino de Dios. Espero que estos cuentos os puedan conducir al mismo destino.