
No has de apegarte a ninguna cosa,
ni a ninguna persona,
ni aun a tu madre,
porque el apego es miedo,
y el miedo es
un impedimento para amar.
Los Evangelistas nos hablaron de un Jesús que usaba las parábolas para explicarnos la realidad del Reino de Dios. Espero que estos cuentos os puedan conducir al mismo destino.
