
Cuando sabes amar
es señal de que has llegado a percibir
a las personas como semejantes a ti.
Nadie hay mejor ni peor que tú.
Los Evangelistas nos hablaron de un Jesús que usaba las parábolas para explicarnos la realidad del Reino de Dios. Espero que estos cuentos os puedan conducir al mismo destino.
