No puedes meter un huracán en una caja,
como tampoco puedes meter en ella la realidad.
Los límites de la realidad
son inmensos y movibles.
El mundo en que estamos acostumbraods a movernos
no es la realidad,
sino un conjunto de conceptos mentales.
Sólo los místicos
son capaces de ser tan libres
como para vivir la realidad tal como es.