Un niño con una amplia sonrisa le dijo: “Señor, quiero comprarle uno de
sus cachorritos”. El granjero, le respondió: estos cachorros son de
raza, y cuestan bastante dinero. He conseguido treinta y nueve centavos
¿es esto suficiente? Seguro, dijo el granjero, comenzando a silbar y a
gritar, “Dolly, ven aquí”. Dolly salió corriendo de su casilla y bajó la
rampa seguida de cuatro pequeñas bolas de piel. Los ojos del niño
danzaban de alegría. Entonces de la casilla salió, a hurtadillas, otra
pequeña bola, ésta era notablemente más pequeña. Se deslizó por la rampa
y comenzó a renguear en un infructuoso intento por alcanzar al resto.
El niño apretó su carita contra la cerca y gritó con fuerzas: ¡Yo quiero
a ése!, señalando al más pequeño. El granjero le dijo: "Hijo, tú no
quieres a este cachorrito. Él nunca podrá correr y jugar contigo de la
forma en que tú quisieras”. Al oír eso, el niño bajó la mano y
lentamente se subió el pantalón en una de sus piernas. Le mostró una
prótesis de doble abrazadero de acero a ambos lados de su pierna, que
iba hasta un zapato especial. Mirando al granjero, le dijo: “Como usted
verá, señor, yo tampoco corro tan bien que digamos, y él necesitará a
alguien que lo comprenda”.Los Evangelistas nos hablaron de un Jesús que usaba las parábolas para explicarnos la realidad del Reino de Dios. Espero que estos cuentos os puedan conducir al mismo destino.
FELICIDAD
- FELICIDAD
- KRISHNAMURTI.
- TÚ LO VALES.
- CUENTOS PARA CAMBIAR.
- CUÉNTAME
- LA ORACIÓN DE LA RANA
- UN MINUTO PARA EL ABSURDO
- EL CANTO DEL PÁJARO
- MI CUENTO DE CADA DÍA.
- ¿QUIÉN PUEDE HACER QUE AMANEZCA?
- ÍNDICE DE LAS HISTORIAS.
- HISTORIAS Y CUENTOS 2.
- LA BIBLIA.
- JESÚS, EL HIJO DEL HOMBRE
- EL DIARIO DE MARCOS: EL EVANGELISTA
domingo, 23 de marzo de 2014
UN GRANJERO TENÍA CARROCHOS PARA VENDER.
Un niño con una amplia sonrisa le dijo: “Señor, quiero comprarle uno de
sus cachorritos”. El granjero, le respondió: estos cachorros son de
raza, y cuestan bastante dinero. He conseguido treinta y nueve centavos
¿es esto suficiente? Seguro, dijo el granjero, comenzando a silbar y a
gritar, “Dolly, ven aquí”. Dolly salió corriendo de su casilla y bajó la
rampa seguida de cuatro pequeñas bolas de piel. Los ojos del niño
danzaban de alegría. Entonces de la casilla salió, a hurtadillas, otra
pequeña bola, ésta era notablemente más pequeña. Se deslizó por la rampa
y comenzó a renguear en un infructuoso intento por alcanzar al resto.
El niño apretó su carita contra la cerca y gritó con fuerzas: ¡Yo quiero
a ése!, señalando al más pequeño. El granjero le dijo: "Hijo, tú no
quieres a este cachorrito. Él nunca podrá correr y jugar contigo de la
forma en que tú quisieras”. Al oír eso, el niño bajó la mano y
lentamente se subió el pantalón en una de sus piernas. Le mostró una
prótesis de doble abrazadero de acero a ambos lados de su pierna, que
iba hasta un zapato especial. Mirando al granjero, le dijo: “Como usted
verá, señor, yo tampoco corro tan bien que digamos, y él necesitará a
alguien que lo comprenda”.CONTRA EL RACISMO.
En un avión, iniciado el vuelo, una "Señora" oprime insistentemente el
timbre para llamar a la azafata: ¿Cuál es el problema, Señora? -
Pregunta la azafata - ¿Es que no lo ve? - Responde la dama - Me
colocaron junto a un sucio INDÍGENA. No soporto estar al lado de uno de
estos seres repugnantes, ¿NO TIENE OTRO ASIENTO?. Por favor, cálmese
-dice la azafata- Casi todos los asientos están ocupados. Pero, voy a
ver si hay un lugar disponible. La azafata se aleja y vuelve de nuevo
algunos minutos más tarde: Señora, como yo pensaba, ya no hay ningún
lugar libre en la clase económica. Hablé con el Comandante y me confirmó
que no hay más sitios disponibles en la clase económica. No obstante,
tenemos aún un lugar en primera clase. Antes de que la dama pudiera
hacer el menor comentario, la azafata sigue: Es del todo inusual
permitir a una persona de la clase económica sentarse en primera clase.
Pero, dadas las circunstancias, el Comandante encuentra que sería
escandaloso obligar a alguien a sentarse junto a una persona tan
repugnante. Todos los pasajeros alrededor, observaban la escena,
indignados. Entonces, la azafata, dirigiéndose al indígena, le dice: Si
el Señor lo desea, tome su equipaje de mano, ya que un asiento en
primera clase le espera. Y los pasajeros, que sorprendidos, presenciaban
la escena: SE LEVANTARON Y APLAUDIERON!!!domingo, 2 de marzo de 2014
LA GUERRA DE LAS CAMPANAS.
Gianni Rodari (Extraído de
Cuentos por teléfono, Barcelona, Juventud, 1973.)
Érase una vez una guerra, una grande y terrible guerra,
que hacía morir a los soldados de uno y otro bando.
Nosotros estábamos en este bando y
nuestros enemigos estaban en el otro, y nos disparábamos
mutuamente día y noche, pero la guerra era tan larga que
llegó un momento en que empezó a escasear el bronce para
los cañones y en el que ya no nos quedaba hierro para
las bayonetas, etc.
Nuestro comandante, el Extrageneral
Bombón Tirón Pisarruidón, ordenó echar abajo todas las
campanas de los campanarios y fundirlas todas juntas
para hacer un grandísimo cañón: uno solo, pero lo
suficientemente grande como para ganar la guerra de un
solo disparo.
Para levantar aquel cañón fueron
necesarias cien mil grúas; para transportarlo al frente
se necesitaron noventa y siete trenes. El Extrageneral
se frotaba las manos de contento y decía:
- Cuando dispare mi cañón, los enemigos
huirán a la luna.
Llegó el gran momento. El cañonísimo fue
apuntado contra los enemigos. Nosotros nos habíamos
tapado los oídos con algodón porque el estallido podía
rompernos los tímpanos y la trompa de Eustaquio.
El Extrageneral Bombón Tirón Pisarruidón
ordenó:
- ¡Fuego!
El artillero pulsó un mando. Y de
improviso, desde un extremo hasta el otro del frente, se
oyó un gigantesco repique de campanas:
" ¡Din! ¡Don! ¡Dan! ".
Nosotros nos quitamos el algodón de los
oídos para oír mejor.
" ¡Din! ¡Don! ¡Dan! ", tronaba el
grandísimo cañón. Y el eco, con cien mil voces, resonaba
por montes y valles: " ¡Din! ¡Don! ¡Dan! ".
- ¡Fuego! - gritó el Extrageneral por
segunda vez - ¡Fuego, córcholis!.
El artillero pulsó el mando nuevamente y
otro concierto de campanas se difundió trinchera en
trinchera. Parecía como si tocaran a la vez todas las
campanas de nuestra patria. El Extrageneral se arrancaba
los cabellos de rabia y continuó arrancándoselos hasta
que sólo le quedó uno.
Luego hubo un momento de silencio. Y
entonces, desde el otro frente, como si fuera una señal,
respondió un alegre y ensordecedor " ¡Din! ¡Don! ¡Dan!
".
Porque debéis saber que el comandante de
los enemigos, el Muertismariscal Von Bombonen Tironen
Pisaruydonsson, también había tenido la idea de fabricar
un cañonísimo con las campanas de su país.
" ¡Din! ¡Dan! ", tronaba ahora nuestro
cañón.
" ¡Don! ", respondía el de los enemigos.
Y los soldados de los dos ejércitos
saltaban de las trincheras y corrían los unos hacia los
otros, bailando y gritando:
- ¡Las campanas, las campanas! ¡Es
fiesta! ¡Ha estallado la paz!.
El Extramariscal y el Muertiscal
subieron a sus coches y se fueron corriendo, y aunque
gastaron toda la gasolina, el son de las campanas
todavía les perseguía.sábado, 1 de marzo de 2014
LOS TRES HIJOS DEL REY.
Erase un rey que tenia tres hijos Poseia ademas muchas riquezas y posesiones que se extendían a lo largo y ancho de su reino. Pero su gran tesoro eran sus tres hijos, a quienes amaba entrañablemente y a los que había procurado educar desde pequeños.
De entre las riquezas que poseía su reino, le gustaba sobre todo un brillante de valor extrordinario,admirado en el mundo entero.

¿Para quién sería aquel brillante al repartir la herencia? Su padre les sometpó a una prueba. Seria para el que realizase la mayor hazaña en el dia señalado.
Al llegar la noche,cada uno relato los acontecimientos de la jornada.
El mayor habia dado muerte a un dragon que sembraba el panico por todo el reino.
El segundo venció a diez hombres bien armados con una pequeña daga.
El tercero dijo:"Sali esta mañana y encontre a mi mayor enemigo durmiendo al borde de un acantilado...y la deje segir durmiendo."
Entonces el rey se levanto del trono,abrazo a su hijo menor y le entrego el brillante.
De entre las riquezas que poseía su reino, le gustaba sobre todo un brillante de valor extrordinario,admirado en el mundo entero.

¿Para quién sería aquel brillante al repartir la herencia? Su padre les sometpó a una prueba. Seria para el que realizase la mayor hazaña en el dia señalado.
Al llegar la noche,cada uno relato los acontecimientos de la jornada.
El mayor habia dado muerte a un dragon que sembraba el panico por todo el reino.
El segundo venció a diez hombres bien armados con una pequeña daga.
El tercero dijo:"Sali esta mañana y encontre a mi mayor enemigo durmiendo al borde de un acantilado...y la deje segir durmiendo."
Entonces el rey se levanto del trono,abrazo a su hijo menor y le entrego el brillante.
Un gran Rey y sus tres hijos.
La forma de ejercer adecuadamente cualquier poder o autoridad es poniéndome al servicio de los demás.

Había una vez un poderoso rey que tenía tres hijos. Dudando sobre quién debía sucederlo en el trono, envió a cada uno de ellos a gobernar un territorio durante cinco años, al término de los cuales deberían volver junto a su padre para mostrarle sus logros.
Así marcharon los tres, cada uno a su lugar, alegres por poder ejercer como reyes. Pero al llegar descubrieron decepcionados que tan sólo se trataba de pequeñas villas con un puñado de aldeanos, en las que ni siquiera había un castillo.
- Seguro que a mis hermanos se les han dado reinos mayores, pero demostraré a mi padre que puedo ser un gran rey - se dijo el mayor. Y juntando a los pocos habitantes de su villa, les enseñó las artes de la guerra para formar un pequeño ejército con el que conquistar las villas vecinas. Así, su pequeño reino creció en fuerza y poder, y al cabo de los cinco años había multiplicado cien veces su extensión. Orgulloso, el joven príncipe reunió a aquellos primeros aldeanos, y viajó junto a su padre.
- Seguro que a mis hermanos se les han dado reinos mayores; sin duda mi padre quiere probar si puedo ser un gran rey - pensó el mediano. Y desde aquel momento inició con sus aldeanos la construcción del mayor de los palacios. Y tras cinco años de duro trabajo, un magnífico palacio presidía la pequeña aldea. Satisfecho, el joven príncipe viajó junto a su padre en compañía de sus fieles aldeanos.
- Seguro que a mis hermanos se les han dado reinos mayores, así que la gente de esta aldea debe de ser importante para mi padre - pensó el pequeño. Y resolvió cuidar de ellos y preocuparse por que nada les faltara. Durante sus cinco años de reinado, la aldea no cambió mucho; era un lugar humilde y alegre, con pequeñas mejoras aquí y allá, aunque sus aldeanos parecían muy satisfechos por la labor del príncipe, y lo acompañaron gustosos junto al rey.
Los tres hermanos fueron recibidos con alegría por el pueblo, con todo preparado para la gran fiesta de coronación. Pero cuando llegaron ante su padre y cada uno quiso contar las hazañas que debían hacerle merecedor del trono, el rey no los dejó hablar. En su lugar, pidió a los aldeanos que contaran cómo habían sido sus vidas.
Así, los súbditos del hijo mayor mostraron las cicatrices ganadas en sus batallas, y narraron todo el esfuerzo y sufrimiento que les había supuesto extender su reino. El hermano mayor sería un rey temible, fuerte y poderoso, y se sentían orgullosos de él.
Los súbditos del mediano contaron cómo, bajo el liderazgo del príncipe, habían trabajado por la mañana en el campo y por la tarde en la obra para construir tan magnífico palacio. Sin duda sería un gran rey capaz de los mayores logros, y se sentían orgullosos de él.
Finalmente, los súbditos del pequeño, medio avergonzados, contaron lo felices que habían sido juntos a aquel rey humilde y práctico, que había mejorado sus vidas en tantas cosas. Como probablemente no era el gran rey que todos esperaban, y ellos le tenían gran afecto, pidieron al rey que al menos siguiera gobernando su villa.
Acabadas las narraciones, todos se preguntaban lo mismo que el rey ¿Cuál de los príncipes estaría mejor preparado para ejercer tanto poder?
Indeciso, y antes de tomar una decisión, el rey llamó uno por uno a todos sus súbditos y les hizo una sola pregunta:
- Si hubieras tenido que vivir estos cinco años en una de esas tres villas, ¿cuál hubieras elegido?
Todos, absolutamente todos, prefirieron la vida tranquila y feliz de la tercera villa, por muy impresionados que estuvieran por las hazañas de los dos hermanos mayores.
Y así, el más pequeño de los príncipes fue coronado aquel día como el más grande de los reyes, pues la grandeza de los gobernantes se mide por el afecto de sus pueblos, y no por el tamaño de sus castillos y riquezas.
Autor.. Pedro Pablo Sacristán
Había una vez un poderoso rey que tenía tres hijos. Dudando sobre quién debía sucederlo en el trono, envió a cada uno de ellos a gobernar un territorio durante cinco años, al término de los cuales deberían volver junto a su padre para mostrarle sus logros.
Así marcharon los tres, cada uno a su lugar, alegres por poder ejercer como reyes. Pero al llegar descubrieron decepcionados que tan sólo se trataba de pequeñas villas con un puñado de aldeanos, en las que ni siquiera había un castillo.
- Seguro que a mis hermanos se les han dado reinos mayores, pero demostraré a mi padre que puedo ser un gran rey - se dijo el mayor. Y juntando a los pocos habitantes de su villa, les enseñó las artes de la guerra para formar un pequeño ejército con el que conquistar las villas vecinas. Así, su pequeño reino creció en fuerza y poder, y al cabo de los cinco años había multiplicado cien veces su extensión. Orgulloso, el joven príncipe reunió a aquellos primeros aldeanos, y viajó junto a su padre.
- Seguro que a mis hermanos se les han dado reinos mayores; sin duda mi padre quiere probar si puedo ser un gran rey - pensó el mediano. Y desde aquel momento inició con sus aldeanos la construcción del mayor de los palacios. Y tras cinco años de duro trabajo, un magnífico palacio presidía la pequeña aldea. Satisfecho, el joven príncipe viajó junto a su padre en compañía de sus fieles aldeanos.
- Seguro que a mis hermanos se les han dado reinos mayores, así que la gente de esta aldea debe de ser importante para mi padre - pensó el pequeño. Y resolvió cuidar de ellos y preocuparse por que nada les faltara. Durante sus cinco años de reinado, la aldea no cambió mucho; era un lugar humilde y alegre, con pequeñas mejoras aquí y allá, aunque sus aldeanos parecían muy satisfechos por la labor del príncipe, y lo acompañaron gustosos junto al rey.
Los tres hermanos fueron recibidos con alegría por el pueblo, con todo preparado para la gran fiesta de coronación. Pero cuando llegaron ante su padre y cada uno quiso contar las hazañas que debían hacerle merecedor del trono, el rey no los dejó hablar. En su lugar, pidió a los aldeanos que contaran cómo habían sido sus vidas.
Así, los súbditos del hijo mayor mostraron las cicatrices ganadas en sus batallas, y narraron todo el esfuerzo y sufrimiento que les había supuesto extender su reino. El hermano mayor sería un rey temible, fuerte y poderoso, y se sentían orgullosos de él.
Los súbditos del mediano contaron cómo, bajo el liderazgo del príncipe, habían trabajado por la mañana en el campo y por la tarde en la obra para construir tan magnífico palacio. Sin duda sería un gran rey capaz de los mayores logros, y se sentían orgullosos de él.
Finalmente, los súbditos del pequeño, medio avergonzados, contaron lo felices que habían sido juntos a aquel rey humilde y práctico, que había mejorado sus vidas en tantas cosas. Como probablemente no era el gran rey que todos esperaban, y ellos le tenían gran afecto, pidieron al rey que al menos siguiera gobernando su villa.
Acabadas las narraciones, todos se preguntaban lo mismo que el rey ¿Cuál de los príncipes estaría mejor preparado para ejercer tanto poder?
Indeciso, y antes de tomar una decisión, el rey llamó uno por uno a todos sus súbditos y les hizo una sola pregunta:
- Si hubieras tenido que vivir estos cinco años en una de esas tres villas, ¿cuál hubieras elegido?
Todos, absolutamente todos, prefirieron la vida tranquila y feliz de la tercera villa, por muy impresionados que estuvieran por las hazañas de los dos hermanos mayores.
Y así, el más pequeño de los príncipes fue coronado aquel día como el más grande de los reyes, pues la grandeza de los gobernantes se mide por el afecto de sus pueblos, y no por el tamaño de sus castillos y riquezas.
Autor.. Pedro Pablo Sacristán
EL REY Y SUS TRES HIJOS.
Cierta
vez existió un rey que tenía tres hijos dotados de las mismas
cualidades de modo que era difícil escoger, entre ellos, quien iba
recibir el legado del Reino.
Entonces acudió a un sabio de la región para recibir su consejo. El sabio ideó el plan y aconsejó al rey:
- Vete de peregrinación.
Así
el rey llamó a sus tres hijos y les dio a cada uno la misma cantidad de
semillas de unas hermosas flores. Luego, antes de marcharse, les dio la
siguiente instrucción:
-
Preservad estas semillas tan bien como os sea posible, porque vuestras
vidas dependen de ellas. Y, cuando regrese me informaréis de lo ocurrido
con ellas.
El primer hijo, el mayor, el que mejor sabía conducirse, el más artero y pulcro, dijo:
-
Guardaré estas semillas en una caja fuerte, de modo que para cuando
regrese mi padre estarán tal cual me los ha dado, ya que de ello depende
mi vida. -Y procedió con la idea de guardarlo tal como se propuso.
El segundo hijo, dijo:
-
Como las semillas deben ser preservadas, mientras dure la ausencia de
mi padre, las venderé y guardaré el dinero, y, el día que él regrese,
las volveré a comprar y él no se dará cuenta, sin embargo las especies
estarán tan frescas como me los dio, pues guardarlo no puedo porque hay
el riesgo de que se pudran. -Y así lo hizo.
El tercer hijo, dijo:
-
Lo que nos dio son semillas, eso debe significar algo. Y, como las
semillas están hechas para germinar y crecer en la superficie de la
tierra, prepararé el terreno y las sembraré sobre ella para que adorne
el jardín.
Al
cabo de un año, el padre regresó y, evidentemente, examinó a cada uno
de sus hijos. El hijo mayor abrió la caja fuerte y dijo a su padre:
- Mi señor, aquí tiene las semillas que me las dio; están bien conservadas, tal como usted me las dio.
Pero, el rey, dijo:
- ¡Estúpido! Las semillas no se conservan en cajas de seguridad; solo se preservan si las dejas morir y le permites renacer.
Luego se dirigió al segundo hijo diciendo:
-
Tú entendiste mejor que tu hermano mayor. Pero, como la cantidad de las
semillas sigue siendo la misma y que ellas se multiplican en millones,
naturalmente, has cometido un grave error en el intento de preservar tal
cual te las di.
Después se dirigió al menor, quien le condujo hacia el jardín para mostrárselo, diciendo:
-
Padre, yo las esparcí por el suelo y se han convertido en plantas. Sin
embargo, pronto florecerán y harán sus propias semillas de modo que
usted las recogerá multiplicado en millones.
El rey declaró:
-
¡Ganaste la prueba, muchacho! ¡Tú serás mi sucesor! Porque la única
forma de preservar la semilla es permitiéndole morir para que pueda
renacer.
viernes, 21 de febrero de 2014
LUCHA POR EL TRABAJO.

Soy
un joven mas de esta sociedad argentina. Como es habitual en los
estudiantes, queremos conseguir un trabajo por temporada para costear
nuestros gastos del año, y si conseguimos quedar efectivos, mejor. Si
usted también está queriendo lo mismo, déjeme que le relate el cuentito
sobre el eterno momento en el que hay que pasar hasta encontrar un
trabajo.
Si no le gustan las agencias y desea ir por otro camino están las opciones de: a través de conocidos, familiares, leyendo el diario, publicando en un diario, repartiendo currículum por todos los negocios o viendo si hay un aviso en algún negocio que necesitan empleado. Al final de todo esto, es lo mas probables que consigas algo en el que tu sueldo sea bajo y estés en negro.
Para los que desean algo mejor se van a las agencias. Tu currículum pasa a formar parte de una gran montaña de currículum los cuales se renuevan cada tanto y los viejos, bueno, en el basurero. Luego si tenés suerte te llaman para una entrevista. Las más exigentes te hacen completar una extensa ficha, otras, sólo una planilla o nada. Te podes encontrar con test de razonamiento, con test de personalidad, entrevistas sobre tu persona para conocerte. En esas entrevistas te preguntan sobre tus fortalezas, debilidades, hobbies y varias verduritas mas que uno ni sabe para que le importan. Hasta que llegamos a una persona que es de la empresa y nos hacen una charla en la cual sentimos que necesitamos ser súper intelectuales y muy experimentados para poder entrar.
Mientras seguís gastando plata, tiempo y energía. ¿Te doy la última noticia? Dentro de unos cinco años o menos, el secundario completo que tanto te exigen no va a servir de nada, será estudio universitario o terciario completo. SI, aunque no le guste, así me lo dijeron en una entrevista con una empresa que está adelantada cinco años mas en el tiempo que Argentina.
Un grupo reducido llega a su meta de conseguir el trabajo mientras tanto mucho mas de la mitad sigue dando vueltas sin saber para dónde ir. Y así sigo en la lucha para conseguir un trabajo. En mi mente solo tengo el pensamiento de que lo voy a lograr.
Esto es real, no es ficción. No es para deprimir ni desanimar a nadie. Solo es para aprender y reflexionar sobre vivencias e historias de otros. La experiencia de los demás es útil para mejorar nuestra propia experiencia, no cometer los mismos errores y conocer mejor el camino hacia nuestra propia meta.
Si no le gustan las agencias y desea ir por otro camino están las opciones de: a través de conocidos, familiares, leyendo el diario, publicando en un diario, repartiendo currículum por todos los negocios o viendo si hay un aviso en algún negocio que necesitan empleado. Al final de todo esto, es lo mas probables que consigas algo en el que tu sueldo sea bajo y estés en negro.
Para los que desean algo mejor se van a las agencias. Tu currículum pasa a formar parte de una gran montaña de currículum los cuales se renuevan cada tanto y los viejos, bueno, en el basurero. Luego si tenés suerte te llaman para una entrevista. Las más exigentes te hacen completar una extensa ficha, otras, sólo una planilla o nada. Te podes encontrar con test de razonamiento, con test de personalidad, entrevistas sobre tu persona para conocerte. En esas entrevistas te preguntan sobre tus fortalezas, debilidades, hobbies y varias verduritas mas que uno ni sabe para que le importan. Hasta que llegamos a una persona que es de la empresa y nos hacen una charla en la cual sentimos que necesitamos ser súper intelectuales y muy experimentados para poder entrar.
Mientras seguís gastando plata, tiempo y energía. ¿Te doy la última noticia? Dentro de unos cinco años o menos, el secundario completo que tanto te exigen no va a servir de nada, será estudio universitario o terciario completo. SI, aunque no le guste, así me lo dijeron en una entrevista con una empresa que está adelantada cinco años mas en el tiempo que Argentina.
Un grupo reducido llega a su meta de conseguir el trabajo mientras tanto mucho mas de la mitad sigue dando vueltas sin saber para dónde ir. Y así sigo en la lucha para conseguir un trabajo. En mi mente solo tengo el pensamiento de que lo voy a lograr.
Esto es real, no es ficción. No es para deprimir ni desanimar a nadie. Solo es para aprender y reflexionar sobre vivencias e historias de otros. La experiencia de los demás es útil para mejorar nuestra propia experiencia, no cometer los mismos errores y conocer mejor el camino hacia nuestra propia meta.
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